Hoy descansamos del agua para dedicar el día a nuestro bienestar y a conectar con los paisajes del noreste de Bali.
Comenzamos el día viviendo una experiencia única: una ceremonia balinesa del cacao. Un momento de pausa e integración después de varios días de buceo en el que buscaremos conectar con nuestra respiración, con nuestro cuerpo y con la naturaleza salvaje de Bali. Finalizaremos la experiencia con un rito de bendición en un templo balinés cercano.
Una vez de vuelta en la villa, disfrutaremos de un suculento brunch y tendremos tiempo libre para descansar e integrar las vivencias de la mañana.
Por la tarde, tenemos organizada una visita tranquila a Taman Ujung, un bonito palacio balinés en la costa este de Bali. Un lugar apacible y hermoso, ideal para el ritmo del día.
Opcionalmente, si el cuerpo no te pide salir a explorar, podrás quedarte en la villa relajándote o disfrutando de un más que merecido masaje balinés.
Cerramos con una cena saludable en la villa.