Si nunca has buceado en la oscuridad de la noche, entonces muy seguramente estés planteándote cómo de diferente será un buceo nocturno con respecto al que estás acostumbrado durante el día. Y, sobre todo, si es algo que vas a disfrutar o, por el contrario, es algo que te va a aterrorizar.
En este artículo te explicamos las principales diferencias con respecto al buceo diurno, además de darte algunos consejos para que exprimas al máximo tu experiencia de noche. Aunque, como todo en la vida, no hay explicación válida que sustituya a la de tu propia experiencia. Así que enciende tu linterna… ¡y al agua!
Entonces, ¿merece la pena esto del buceo nocturno?
La respuesta es obviamente sí, merece la pena. Y mucho. Bucear por la noche es una experiencia como ninguna otra y un tipo de buceo que todo aficionado a este deporte termina experimentando alguna vez en su vida. Aunque, como en todo, va a depender de dónde lo hagas y en qué condiciones.

¿Qué se considera buceo nocturno?
Como su nombre indica, buceo nocturno es todo aquel que se desarrolla en condiciones de ausencia de luz solar (es decir, por la noche) y para el que vamos a necesitar en todo momento de una fuente de luz artificial (las linternas o focos).
Y esto es precisamente lo que hace al buceo nocturno una experiencia como ninguna otra. La ausencia de luz es un hándicap para los buceadores, pero la noche trae consigo un buceo totalmente distinto, incluso en puntos que ya conocemos bien de bucear durante las horas de luz. Las sombras de la noche, los juegos de luces y colores, el sonido de nuestra respiración, los cambios en la vida marina…todo ello hace que entremos en un escenario completamente nuevo, lleno de misterio y de una magia muy especial.
¿Puedo bucear por la noche siendo Open Water?
La respuesta es sí, cualquier buceador certificado, incluidos Open Water Divers, puede bucear por la noche. Sin embargo, hay que una serie de cambios importantes con respecto al buceo diurno, así como una serie de consideraciones a tener en cuenta que no te van a enseñar en el curso de Open Water. Por tanto, antes de probar el buceo nocturno por primera vez, es muy importante haber recibido un entrenamiento adecuado para que tu experiencia sea agradable y satisfactoria.
Este es el motivo por el que la mayoría de las personas tienen su primera experiencia de buceo nocturno durante los cursos avanzados o de especialidad. Es decir, los que siguen naturalmente al curso de Open Water Diver. De esta manera te asegurarás recibir la formación adecuada en cómo bucear de noche, además de realizar tu primera inmersión nocturna acompañado de un profesional y bajo su supervisión.
Si quieres saber más sobre qué cursos siguen al curso de Open Water Diver y las distintas opciones que ofrecen las distintas agencias, tienes toda la información en nuestro artículo «Ya tengo mi Open Water, ¿y ahora qué?»
Principales cambios con respecto al buceo diurno
La ausencia de luz tiene una serie de consideraciones importantes que, como buceadores, hemos de tener en cuenta y poner en práctica debajo del agua. Como ya hemos mencionado, vamos a necesitar de una fuente de luz alternativa para vencer a la oscuridad de la noche. Además, vamos a tener que llevar a cabo una serie de cambios con respecto al día, principalmente en lo que se refiere a la planificación del buceo y a la forma en la que nos comunicamos debajo del agua.
Linternas y focos de luz
El principal cambio y la gran protagonista del buceo nocturno es nuestra fuente de luz artificial. Es decir, nuestras linternas y focos. Todos los integrantes del grupo han de llevar su propia linterna, la cual ha de estar encendida en todo momento, desde antes de entrar al agua y hasta que nos encontremos de vuelta, ya sea a la salvo en la playa o en el barco.

Además, nuestro consejo es que lleves siempre dos linternas. Una como principal (la que te dará luz principalmente debajo del agua) y otra como alternativa o secundaria (en caso de que te falle la principal). En algunos centros de buceo verás que el guía podría llevar también una pequeña luz fija o intermitente a modo de baliza adherida a alguna parte de su equipo (strobe, en inglés) para que el resto del grupo pueda identificarlo. Si buceas desde barco, como sería el caso de un vida a bordo, es habitual que haya una luz colgando desde el casco del barco para poder identificarlo.
Usar una linterna es muy fácil, aunque te recomendamos que te familiarices bien con el funcionamiento de ella antes de ir al agua. En muchas se puede variar la intensidad de la luz y en ocasiones hay una función de destello intermitente en caso de emergencia. Además, es importante que aprendas a usarla correctamente. Principalmente, evita apuntar con la linterna a los ojos de tus compañeros y de la vida marina para no hacerles daño involuntariamente.
Uso de los instrumentos y señales bajo el agua
La ausencia de luz hace que la comunicación mediante señales en la oscuridad sea lógicamente distinta a cómo lo hacemos durante el día. Por tanto, es importante que aprendas estos cambios antes de ir al agua para evitar momentos de estrés o de falta de comunicación con tu compañero o el grupo.
Las señales más importantes son las referentes a tu estado y al de tus compañeros (OK / not-OK), consumo de gas y direccionales. En cualquier caso, lo importante es que recuerdes que la ausencia de luz hace que tus compañeros no vean como lo hacen durante el día, por lo que una técnica muy socorrida es alumbrar con la linterna la mano con la están realizando la señal (aunque en el caso de señales a dos manos se complica).
Por último, el uso de los instrumentos también se verá afectado por la ausencia de luz. Requerirás de tu linterna para consultar el aire en tu manómetro (la mayoría son de fondo luminiscente), el rumbo en tu brújula (que también son luminiscentes) o el tiempo de fondo en tu ordenador (en caso de no estar ya iluminado).
Planificación del buceo
Debido al reto que supone la ausencia de luz, hay también que aprender a planear un buceo nocturno correctamente para asegurarnos que sea seguro y divertido.
Como norma general, nunca buceamos de noche en lugares desconocidos o que supongan un riesgo adicional más allá del que ya es la ausencia de luz. En buceo nocturno prima siempre la máxima de disminuir los riesgos al máximo posible, por lo que solemos bucear en puntos que conocemos bien o de características sencillas, a poca profundidad y siempre en compañía de nuestro buddy o con el grupo de buceadores. Más abajo te damos también algunos consejos útiles y alguna consideración a tener en cuenta.
Debido a la ausencia de luz, es más importante que nunca mantener también una buena flotabilidad (para no dañar el entorno y evitar posibles lesiones personales), controlar muy bien el consumo de gas (para evitar sorpresas y posibles situaciones de estrés) y no perder de vista a tu compañero o al grupo. En caso de pérdida, es muy importante haber aprendido con anterioridad o haber pactado el procedimiento de emergencia, que varía con respecto al buceo diurno debido lógicamente a la ausencia de luz.
Dicho esto, y por lo general, los buceos nocturnos son muy tranquilos y relajados, disminuyendo incluso el consumo de aire por la relajación que supone la oscuridad de la noche y el sonido de tu respiración. Basta con mantener una serie de precauciones para que sea una experiencia muy positiva y gratificante.
Cambios en la vida marina
Uno de los principales atractivos del buceo nocturno es la vida marina y las interacciones que se dan durante la noche. Es muchos puntos de buceo, llegamos a descubrir un mundo muy distinto al que estábamos acostumbrados durante el día.
Mientras muchas especies se retiran a dormir, muchas otras salen a cazar y a alimentarse. Durante la noche tendremos la oportunidad de ver a muchos depredadores en acción, como tiburones, pulpos y morenas. También es un momento ideal para disfrutar de distintas especies de crustáceos, moluscos y otros peces que solo podremos ver durante la noche, ya que se mantienen escondidas prácticamente durante todo el día. Otro aspecto fascinante del buceo nocturno es la bioluminiscencia de algunos tipos de plancton, creando un efecto lleno de magia y misterio.

Debido a estos cambios en la vida marina, es importante que te informes bien de qué cambios se esperan y de qué te vas a encontrar cuando te sumerjas para evitar sorpresas o momentos de posible estrés por un encuentro inesperado (como un tiburón).
Algunos consejos y consideraciones antes de sumergirte de noche
Elige bien dónde te metes y con quién
Como hemos mencionado anteriormente, en un buceo nocturno intentamos siempre minimizar los riesgos. Dicho de otra manera, evitamos, más si cabe, situaciones indeseables o que puedan ser estresantes. Es por ello por lo que es muy importante elegir bien con quién buceas y dónde. Si hay algún elemento que te hace sentir incómodo o incómoda en lo respecta a la planificación, a la capacitación del guía que te va a acompañar o a las condiciones del punto de buceo, no entres al agua. Recuerda que la mejor manera de gestionar una situación de estrés o pánico bajo el agua, es hacer previamente todo lo necesario para que nunca suceda.
Usa la protección térmica adecuada
Puede que por la noche la sensación térmica cambie, siendo necesario que te protejas algo mejor durante tus inmersiones nocturnas. En destinos tropicales, es probable que no haya una gran diferencia en cuanto a temperatura entre el buceo diurno o nocturno, pero en aguas templadas o frías, como en Europa, puede que haya una notable diferencia. En definitiva, pregunta, infórmate bien y ponte una o dos capas extras si lo consideras necesario o si tienes tendencia a pasar frío en el agua.
No experimentes: keep it safe
Un consejo que te daríamos es que evites las pruebas o experimentos durante la noche, déjalo para el buceo diurno. Una vez más, queremos reducir el riesgo al máximo posible para que prime la seguridad y la diversión. Si aún estás empezando y te ofrecen probar un nuevo chaleco, otro tipo de aletas o cambiar tu lastre (con algún plomo de más o de menos), por citar algunos ejemplo, declina la oferta amablemente y déjalo para otro momento.
Relájate, respira y diviértete
El último consejo es el más importante: relájate y disfruta. Por difícil o aterrador que parezca, el buceo nocturno es una experiencia increíble que gusta a la gran mayoría de los que lo prueban por primera vez o lo practican más a menudo. Manteniendo una serie de consideraciones y habiendo recibido una buena formación (que no es, en ningún caso, extensa o compleja), las probabilidad de éxito están casi garantizadas.
Así que ya sabes, enciende la linterna, ¡y al agua!








