Si eres buceador, o bien tienes amigos o familiares que practican submarinismo, seguramente que en algún momento hayas escuchado aquello de «irse de vida a bordo». Pero, ¿qué es eso del vida a bordo y en qué consiste?
En este artículo te explicamos qué es y te damos algunas claves para que puedas decidir si es un tipo de viaje que se ajusta a tus gustos y necesidades.
¿Qué es un «vida a bordo»?
Un «vida a bordo» es un tipo de viaje de buceo muy caracterísico que, como su propio nombre indica, consiste en «vivir» a bordo de un barco durante un periodo de tiempo (generalmente unos días, entre 3 y 7) con el buceo como el gran protagonista. Es decir, el objetivo es bucear, bucear y bucear. Además, en tantos puntos distintos como sea posible, lo cual es una de las grandes ventajas del «vida a bordo».
En los últimos años, la industria de este tipo de viajes ha crecido enormemente, lo cual se traduce en una oferta bastante amplia, para todos los bolsillos (¡ojo!, en ningún caso es un viaje barato) y en multitud de destinos. Encontrarás opciones desde pocos días a precios asequibles hasta viajes de 7 a 10 días en yates del más absoluto lujo. Todo dependerá de lo que cada cual busque y lo que se pueda permitir. Eso sí, en cualquier caso, el protagonista es el mismo: el buceo.

¿Es para mí esto del «vida a bordo»?
Si eres amante del buceo, un viaje de «vida a bordo» es indudablemente una opción a tener en cuenta para una vacaciones de buceo diferentes. Es divertido y diferente, harás nuevas amistades y vivirás experiencias que de lo contrario no podrías experimentar con tanta facilidad.
Sin embargo, como en todo, hay una serie de elementos a tener en cuenta, ya que quizá no todo el mundo esté preparado para vivir a bordo de un barco durante una semana, en ocasiones con mala mar y sin tener la opción de poner los pies en tierra firme en ningún momento durante la duración del viaje.
Así pues, veamos sus principales ventajas, así como posibles inconvenientes o cosas a tener en cuenta.
Ventajas de optar por un «vida a bordo»
1. Bucear, bucear y bucear.
Sin duda, el principal reclamo de un viaje de «vida a bordo» es el hecho de que el protagonista indiscutible del viaje es el buceo, y todo va a girar en torno a ello. El barco está diseñado específicamente para bucear, con una cubierta amplia para acceder al agua y una zona para equiparse en la que cada buceador tendrá su propio «puesto de equipamiento», con el equipo y todos los accesorios que cada cual tenga o necesite. Es algo así como un vestuario de fútbol, pero instalado en la popa del barco y al aire libre.
Además, los barcos de vida a bordo cuentan con embarcaciones auxiliares para acercar a los buceadores al punto de buceo (en caso de que el buceo desde el barco no sea posible y sea necesaria una aproximación al punto). Dependiendo del tamaño del barco y del destino, la embarcación auxiliar de buceo podría ser una lancha neumática (tipo zódiac) o un barquito más pequeño que viaja amarrado al yate más grande. Y en algunos casos, podremos encontrar incluso ambas opciones juntas.

Lo habitual es realizar dos o tres buceos al día; uno bien temprano (al alba), seguido de dos buceos a lo largo del día. En algunos casos, se concluye el día con una sesión de buceo nocturno. Por tanto, si lo que buscas son unas vacaciones en las que poder bucear todo lo posible en un espacio reducido de tiempo, en un viaje de de «vida a bordo» esto lo tienes más que garantizado.
2. Movilidad y variedad de puntos de buceo
Además, una de las grandes ventajas del barco es la movilidad y la posibilidad de visitar distintos puntos de buceo que, de no hacerlos en un «vida a bordo», serían difíciles de visitar buceando desde tierra o en un mismo viaje. Los trayectos pueden ser durante el día (los más cortos) aunque generalmente se viaja de noche (la gran ventaja), de tal manera que para cuando te despiertes el barco ya se encuentra en el nuevo punto de buceo listo para la primera inmersión del día.
3. Diviértete y conecta con otros buceadores como tú
Un «vida a bordo» es una experiencia muy divertida con un importante componente social. Ten en cuenta que vas a estar conviviendo, en un espacio relativamente reducido y durante unos días seguidos, con el mismo grupo de personas. La parte positiva de todo esto es que el resto de pasajeros del «vida a bordo» son personas que buscan lo mismo que tú, disfrutar al máximo de su pasión por el buceo durante sus vacaciones. Es decir, te vas a sentir como en casa. Prepárate para hacer nuevas amistades y conectar con gente que comparte tu misma pasión por el buceo y el mundo submarino.

Posibles inconvenientes y cosas a tener en cuenta
1. La naturaleza siempre manda
Vivir a bordo de un barco implica vivir en condiciones distintas a las que experimentamos en tierra firme, donde una tormenta, excesivo viento o un pronóstico de «mala mar» puede tener un impacto fuerte en nuestra experiencia a bordo. Es decir, el barco siempre se mueve. Y en malas condiciones climáticas, se moverá más aún. Los trayectos pueden ser incómodos incluso para aquellas personas con una resistencia fuerte al mareo.
¿Que signfica esto? Que si eres una persona con tendencia a marearte habitualmente, quizá tengas que medicarte para no sufrir demasiado durante la estancia a bordo. E incluso así, en situaciones de condiciones climáticas muy adversas, puede que incluso una pastilla para el mareo no sea suficiente.
Algo que puede ser útil tener en cuenta es el tamaño del barco, ya que cuanto mayor sea la envergadura del buque, menor será la sensación de movimiento estando a bordo. También influirá la disposición de la cabina (las cubiertas más superiores sufren más que las más inferiores) así como la temporada en la que viajes. Por tanto, es importante que investigues bien el destino y sus condiciones habituales para elegir de la mejor manera posible.
2. El espacio puede ser reducido
Otro elemento a tener en cuenta es el espacio en el barco, ya que podría llegar a resultar algo agobiante o abrumador para aquellas personas que sufren en espacio muy reducidos, que sufren de excesiva claustrofobia, o que necesitan salir a caminar o pasear en la naturaleza a diario.
Una opción sería valorar barcos de dimensiones mayores, con distintos espacios dentro del barco o con cabinas más espaciosas. En cualquier caso, la mayor parte del tiempo la vas a pasar debajo del agua, comiendo o descansando, por lo que el espacio dentro del barco no debería de suponer un problema si lo que buscas es precismente eso: bucear, comer y descansar.
3. Prepárate bien antes de embarcar
Lo último a tener en cuenta es una correcta preparación antes de embarcar, asegurándote de que tienes todo lo que necesitas para bucear, así como para tu higiene y cuidado personal durante los días del viaje. Una vez haya el barco zarpado, ya no tendrás la opción de ir al supermercado de la esquina a por desodorante, chocolate o solución para lentes de contacto.
Lo mismo aplica al equipo de buceo, sobre todo si vas a alquilarlo. Asegúrate de que tienes todo lo que necesitas y de que está en buen estado, ya que queremos evitar a toda costa cualquier tipo de susto o inconveniente durante nuestra estancia a bordo del barco y lejos de tierra firme Dicho esto, en caso de necesidad, seguro que hay opciones a bordo para solucionar el contratiempo, ya sea por parte de la tripulación o de tus propios compañeros.
En definitiva, has de tener en cuenta que durante los días a bordo se reducen los recursos de los que disponemos, sin tener la posibilidad de volver a tierra firme de forma inmediata. Si tienes alguna necesidad personal o algún tipo de urgencia que te hace tener que estar cerca de tierra firme, entonces quizás embarcarte en un vida a bordo puede que no sea la mejor opción en este momento.
Conclusion: ¿merece la pena?
La respues es sí, merece la pena. Y mucho. Un «vida a bordo» es una experiencia única en la vida de cualquier buceador, y las historias y aventuras positivas superan con creces a las negativas. Lo importante es que, como siempre, escojas bien con quién viajar, el destino y el tipo de barco, asegurándote de que se ajusta a lo que buscas y a tus expectativas.
Si tienes alguna duda o necesitas consejo sobre con quién viajar o qué tipo de barco se puede ajustar mejor a tus necesidades, no dudes en ponerte en contacto con nosotros. Estaremos encatados de asesorarte y darte nuestra más sincera opinión.
¿Dónde encuentro mi viaje de vida a bordo?
Como ya mencionamos anteriormente, hoy en día encontramos multitud de opciones y diferentes empresas y centros de buceo que organizan este tipo de viajes de vida a bordo.
Una opción es acudir a tu centro de buceo habitual o de confianza, y preguntar si conocen de algún vida a bordo o si incluso ellos tienen algún viaje planeado. Son muchos los centros de buceo que, a pesar de no ser su actividad principal, organizan viajes para sus clientes varias veces al año.
También puedes usar motores de búsqueda como LiveAboard.com, empresa del mismo grupo comercial que SSI y Mares (grupo HEAD). Esta plataforma ofrece una surtida selección de paquetes de vidas a bordo, con un amplio rango de precios y distintos tipos de embarcaciones entre los que poder elegir.
En nuestro caso, nuestro último vida a bordo fue con nuestros amigos de Makara al Mar Rojo. Fue una experiencia inolvidable que recomendamos encarecidamente. Si quieres, puedes acceder a su página web pinchando aquí.

Y en cualquier caso, elijas lo que elijas, nuestro consejo será siempre el mismo: ¡sumérgete y disfruta!








