¿Tienes ganas de bucear pero no sabes cómo hacerlo o por dónde empezar? No te preocupes, es una duda muy habitual. En este artículo te damos un par de claves para que entiendas y decidas cuál podría ser tu primer paso en el maravilloso mundo del buceo recreativo.
Si no has buceado nunca, tienes básicamente dos opciones.
Primera opción: un bautizo de buceo
Lo que coloquialmente se conoce como un bautizo de buceo (o Try Scuba, en inglés) es una experiencia de buceo de un día (mañana o tarde) en la que un profesional del buceo te enseñará los conceptos básicos y las habilidades necesarias para que disfrutes de una o dos inmersiones de buceo a poca profundidad (hasta 12 metros como máximo). Como es de esperar, estarás siempre bajo la supervisión directa de un profesional.

Una vez acabado el bautizo, aunque depende de dónde y cómo lo hagas, podrás decidir si quieres continuar con un curso de iniciación (a continuación lo explicaremos con más detalle) o simplemente dejarlo ahí, como una experiencia más.
Es importante que entiendas que, en este último caso (no continuar con un curso de iniciación), si quisieras volver a bucear más adelante, o simplemente en otra ocasión, tendrías que volver a repetir el bautizo de buceo. Y así sucesivamente, tantas veces cómo quieras bucear, hasta que te conviertas en buceador certificado.
Segunda opción: un curso de iniciación en buceo recreativo
La segunda opción es saltarse el bautizo y hacer directamente un curso de iniciación. De esta manera, podrás convertirte en buceador certificado y obtener una licencia válida de buceo.

El Curso de Buceador en Aguas Abiertas (Open Water Diver)
De entre las varias opciones que existen, lo más habitual (en un altísimo porcentaje) es hacer el denominado Curso de Buceador de Aguas Abiertas, más conocido como Open Water Diver Course, en ingles, o más coloquialmente como el Open Water.
Con ese curso, que tiene una duración habitual de 3 días, se obtiene una certificación que te permite bucear de forma autónoma hasta 18 metros de profundidad en cualquier parte del mundo. Otro dato importantísimo es que la certificación no tiene fecha de vencimiento, lo cual hace que la inversión sea muy efectiva si uno o una continúa buceando con asiduidad o simplemente de vez en cuando.
¡Ojo! Bucear de forma autónoma no significa que puedas bucear solo. Significa que podrás bucear sin la supervisión directa de un profesional, pero siempre con tu buddy o compañero de buceo y reuniendo una serie de condiciones (tienes que tener seguro de buceo, equipo y la confianza necesaria para guiarte y desenvolverte debajo del agua).

Eso sí, en el caso de que lleves mucho tiempo sin bucear (por mucho que en su día obtuvieses una certificación de buceo), es posible que necesites realizar un curso de refresco (habitualmente de una mañana o un día) antes de volver a sumergirte.
¿Y eso de sacarme el PADI?
Cuando coloquialmente la gente habla de «hacer el PADI«, «sacarse el PADI» o «tener el PADI» se refieren precisamente al curso de Buceador de Aguas Abiertas. Es decir, al Open Water.
¿Por qué PADI, entonces? PADI es la empresa certificadora que emite el título, licencia o, como se diría correctamente, la certificación (cómo quieras llamarlo). Es como llamar Kleenex (clínex) a lo que realmente es un pañuelo desechable o Fairy al líquido para fregar los platos. No son más que marcas o empresas tan reconocibles y reconocidas que se han hecho como propio el producto en sí. Lo mismo sucedió y ha sucedido durante años con la empresa certificadora PADI.
Lo que ocurre es que hay muchas otras empresas u organismos que también tienen la potestad y el reconocimiento para emitir certificaciones de buceo recreativo, además de PADI. La otra alternativa más conocida que existe a nivel mundial es la empresa SSI (Scuba Schools International), que hace exactamente lo mismo que PADI.
Otras certificadoras conocidas son CMAS (Confederación Mundial de Actividades Subacuáticas), BSAC (British Sub-Aqua Club), NAUI (National Association of Underwater Instructors) y, en España, FEDAS (Federación Española de Actividades Subacuáticas). Todas ellas, independientemente de sus siglas, cumplen, en este caso, la misma función: emitir la certificación de Buceador en Aguas Abiertas. Además, la certificación es válida en cualquier parte del mundo independientemente de con qué organismo o empresa certificadora hayas decidido completar el curso.

Si quieres saber más sobre las distintas agencias y qué diferencias hay, puedes leer el artículo PADI o SSI, ¿qué son y qué me conviene?
Conclusión
¿Qué hago entonces? ¿Bautizo o directamente curso?
Va a depender de las ganas que tengas y del tiempo y dinero que quieras invertir. Desde un punto de vista práctico, las ventajas de sacarte el Open Water con respecto a hacer un bautizo son enormes, pero solo si vas a seguir buceando.
Sin embargo, si estás dudando y no sabes si el buceo es lo tuyo, quizá sea aconsejable hacer un bautizo primero para ver como te sientes debajo del agua y tomar la decisión en función de ello. Si te gusta, siempre podrás continuar con el curso. Además, lo normal es que se te «convalide» parte de lo que ya has hecho en el bautizo como parte del curso.
Y, si no te gusta, seguro que te llevarás igualmente una experiencia que no olvidarás facilmente.








